viernes, 29 de julio de 2011

un adios



Mi mente sabe que tomo la decisión correcta
ahora díganle a mi corazón que lo crea

martes, 3 de mayo de 2011

miércoles, 23 de marzo de 2011

EN VERDAD, NO CONOZCO TU RISA

Morena patria mía,
de ti
yo no conozco
la más simple
sonrisa.

Es muy triste,
pero en verdad
no sé
como sonríes,
ni como es tu rostro
verdadero,
porque de ti
jamás se ahuyenta el llanto.

De veras,
que no conozco tu risa.

Y estoy envejeciendo
de la piel y del alma
cada día que pasa,
sin que lo sepan
tus ojos,
que sólo han tenido
lágrimas inmensas para mí.

Y, además,
es muy horrendo
tener una patria
que no sabe reír,
porque le teme
al golpe oscuro
de la sombra maldita.

II

Uno, como hijo,
va luego por el mundo
acostumbrado tanto al silencio,
que todos se preguntan,
si en verdad
uno ha sufrido con exceso
para haberse quedado tan solo
y para haber aprendido
tanta soledad en tan poca existencia.

Y si uno se atreve a sonreír,
para disimular
un poco su ceniza,
la tristeza es más grande
y la mueca má grave todavía.

III

“¿Por qué
los guatemaltecos
son tan tristes?”,
me preguntan en Berlín
las gentes a menudo.
Yo sólo doy vuelta
a mi frente, por fuera.
Y un alarido de cárceles
y golpes
sale ardiendo
de mí,
como una bestia
herida.
Y todos comprenden
luego mi respuesta,
sin que mi rostro
haya cesado
de ser triste,
a pesar de tanto
coraje
y tanta experiencia
volcada sobre el labio.
¡Ojalá
que mis nietos
no tengan que sufrirte
tanto como yo

IV

Yo no quiero de ti
más que una sonrisa,
morena mía,
porque es amargo
para un hijo,
no saber como sonríe
la madre,
si la ve todo el tiempo
llorando.

¿Verdad, patria mía,
que reirás,algún día
de tantos, para mí?

Lo sé, morena mía.

Y, por ese solo segundo
bien vale la pena
haber luchado
toda la vida,
contra tanta miseria
y tanta y tanta muerte


OTTO RENE CASTILLO

domingo, 20 de febrero de 2011

un pensamiento al aire

Mira... allá va aquella chica de mirada triste...
¿Recuerdas cuando nos escabullíamos de casa, para verla pasar en aquella esquina?
En aquella época, su mirada era dulce y sus labios siempre formaban una sonrisa.

¿Qué pudo haber pasado para que ella no sonriera más?
¿Para qué sus ojos perdieran ese brillo con el soñábamos siempre?

Todos piensan y creen que es por culpa de aquel chico del que se enamoro...
aquel, que la hacia reír y soñar... parecía que estaba en las nubes cuando estaba con él...
Pero tú y yo sabemos que no fue él... aquella noche que él partió,no llevaba en su equipaje la sonrisa y los sueños de la chica...

Entonces... dónde están... porqué ella cambio así...

Lo único que sabemos, es que un día dejo de pasar por aquella esquina... y se fue a sentar a la orilla del mar... jamás se vio tan bella... jamás se vio tan triste...